Dentro de una caja vacía un mundo invisible que pesa más que mi propia fuerza, y ya no te pienso.
Solo un minuto.
Cuadrados de colores que me recuerdan pasados tangibles que ahora parecen tan lejanos, como la ultima despedida de 10 minutos, cuando el suelo parecía, en serio, moverse bajo mis pies.
Una canción, solo para el camino que no fué como imaginaba;
http://www.youtube.com/watch?v=HC4KP3eaN5E&feature=related
15 grados centígrados y manos heladas que buscan cálidos recuerdos.
Y los recuerdos no se borraran de mi mente, lo prometo.
There's a place I dream about
Where the sun never goes out.
And the sky is deep and blue.
Won't you take me there with you (?)
*
No me gusta tener mal aliento, no me gusta ir a misa, ni me gusta perder el tiempo. No me gusta cometer el mismo error más de dos veces, no me gusta el calor, ni tener dolor de cabeza. No me gusta la coca cola, ni la sensación que deja en los dientes cuando terminas de tomarla. Y sabes? Aun así… llevo 4 meses en que no dejo de consumirla. ASCO.
En navidad los recuerdos reviven un pasado promiscuo que buscaba la felicidad, y se camuflan con el eco sórdido de las campanas de Belén. Y nadie sabe donde putas queda eso.
No soy buena hija, no soy madre… ni hermana. No soy buena estudiante, y no tengo ningún arte; no canto bonito, no sé bailar… y me queda grande masticar chicle y caminar al mismo tiempo. Soy viciosa y le tengo miedo a la oscuridad, me paso el chicle porque no me gusta botarlo, y mis zapatos huelen horrible la mayor parte del tiempo. Y aun así; sigues a mi lado, estando sin estar y mirando desde lejos mis actos. Creo que esa es una de las razones por las cuales te escribo. Porque con el pulso en la geta y los sentidos sensibles a causa del alcohol en mi venas, sin pensarlo dos veces y por motivos más bien obvios, o pues, por un motivo más bien obvio; tu cumpleaños, tengo que hacerlo.
Al igual que siempre no sé por dónde empezar,… y por eso mismo no sé cómo va a terminar esto que ahora siento.
El corazón late de tal forma que parece tener ganas de salir del pecho, la vida gira en torno a tu día y yo; sentada frente al computador, invariablemente sueño con el día en que nos apoderamos de la tierra de sueños infinitos. De las estrellas, de los astros nublados, y del fuego en ojos compartidos. Sueño con el día en que el amor de apoderó de nuestros cuerpos y de cada una de nuestras sensaciones y emociones.
Qué bonito fue enamorarme; una de las mejores experiencias que he tenido, lo acepto, pero así como llegó se nos fue de las manos.
There's a world I've always known,
somewhere far away from home.
When I close my eyes I see,all the space and mystery.
Ahora, solo me queda cerrar los ojos y llorar las vidas que desperdiciamos, los lugares a los que no fuimos y las veces que me negué a escribirte por caprichos que ahora parecen irrelevantes, pero en su entonces, no lo fueron.
No me gusta vivir de recuerdos y desde hace poco me han enseñado a vivir del presente. A vivir de los hechos: de los susurros tras el oído, de los besitos suaves sobre el cuello, de la lengua ajena rozando la nuca inmediata. Me han enseñado a vivir de lo que hay: de las sonrisas al amanecer y de las lágrimas ocasionales, de las cervezas al aire libre, de los cuentos de hadas, de las barras y de sus gallinas. De los gemidos sobre soles, de los lunares en la mente. Desde no hace mucho, he aprendido el valor de cada pestañeo, el valor de un roce de manos, de un beso pedido y de cada remojar de labios. Siempre me gustaron los tuyos.
Para comenzar, me voy a disculpar con cada persona que lea esto, si es que tú no eres el único, pues creo que soy la menos válida para escribirte sin sentido. La que menos merece tu tiempo, pues ya todo ha sido dado, pues ya diste lo mas de ti; y te lo agradezco.
Agh, me emputa.
Me gustaría ver tu cara, y cada gesto involuntario que haces mientras lees esto. Mientras lees la vida que llevo entre mis dedos, la vida que me tallaste en las pupilas; las mismas que se dilatan al verte entre sombras y espejismos rotos por un viento fuerte.
Me gustaría saber lo que siente tu piel vulnerable a mi cuerpo, tu cabeza vulnerable a mis pensamientos, tus noches vulnerables a mis sollozos omitidos. E m i t i d o s.
Desafortunadamente la vida nunca nos dio lo que quisimos, ni a ti, ni a mí; no hasta ahora.
Igual, eso no nos quita los sueños que desde hace años conllevamos; ni la chiquita pelirroja con algún nombre argentino, ni al pequeñín greñudo gritando sobre nuestra cama que quiere un ir al estadio. Eso no nos quita los martes, ni los viernes, ni los sábados… y mucho menos los domingos. No nos quita las almohadas evaporadas, ni las sabanas húmedas. Ni las golondrinas antes de una tarde lluviosa… ni el humo de un cigarro consumado.
No nos quita las manillas de sabores, los aretes asimétricos, ni los marcadores de mil colores. Al menos a mi no me quita lo que a punta de besos tallaste en mi piel. A mí no me quita los años a tu lado, ni lo mucho que sufrí. Lo confieso… aun me dueles.
Dueles adentro, con los ácidos gástricos y las heridas que aun no cicatrizan. Dueles porque de ningún modo supero las cosas… aunque de eso se trate la vida, de superar. De dejar de lado aquello que te marca con dolores, pero yo no puedo. Aun así, con el corazón roto de tiempos pasados… me pesan más las cosas buenas a tu lado que las malas, porque fueron más las sonrisas fusionadas que las lagrimas en mil pedazos, pero eso sí, no olvido tus errores y es por eso, que hoy por hoy, no estoy contigo.
También tengo claro que he cometido los míos, que la he cagado. Y que el piso se me queda alto, que el techo se me viene encima… y sobre él, el mundo. Pero al igual que tu soy humana, ni modo.
Si estás bravo ahora mismo, no tengo nada más que hacer, además de agachar la cabeza y aceptar que tienes toda la razón. Que te dejé de lado… en el día antes de tu cumpleaños, pero la vida para mi sigue avanzando aunque tú no estés a mi lado. Mi vida sigue adelante sin tus besos y las canciones que me cantabas, sin tus uñas perfectas… sin el frio que se apoderaba de tu espalda baja cuando posaba la yema de mis dedos sobre tu piel desnuda. Tengo que seguir sin ti… así me duela.
Me entristece pensar que nos perdimos en un lugar mágico.
Igual quiero que sepas, que pase lo que pase, vas a poder contar conmigo… no como novia, no como amiga. Sino como alguien cuya vida se partió en dos, por ti. ANTES y DESPUÉS.
Ohhh, we can begin again.
Shed our skin, let the sun shine in.
At the edge of the oceanWe can start over again.
p.s, I Love You
Prometo disfrutar el resto de mi vida sin
ti, y hacer cualquier cosa para olvidarte.
Igual, gracias
por todo... de nuevo.
Disfruté de la función mientras duró, eso sí, debo reconocer que eres un gran actor y tu vida, un gran escenario. Ojalá las muñecas de trapos y los excéntricos payasos nunca se aburran de estar en él. Ni tú de ellos.
No quiero llevar la cuenta de los días y las horas que desperdicie a tu lado, ligada al peligro y a la inverosímil duda. Hoy te regalo mis locos re-cuerdos.
Se sube un extraño a la tarima, y da las buenas noches; la bienvenida.
Se encienden las luces,
Se abre el telón,
Mi última vez en ti.
Esta vez va en serio... no quiero saber nada al respecto. Ni de ti, ni del chiquillo que se esconde tras los acordes ilusorios de un bajo desperdiciado, ni de los partidos a deshoras, ni de los tragos que te debo, ni de las posiciones que nos fallaron.
Creo que ya sé lo que nos hizo falta.
Hacerle el amor a las sonrisas regaladas, dosificar los besos, reverenciar los días y dejar de desperdiciarnos a solas.
Porque a tu lado perdí más de lo que pude haber ganado.
Esta vez las metas son diferentes. Es hora de moverse, de cambiar... nada navideño, te lo aseguro. No es la época que corroe mi corazón, es la razón dándose cuenta de la redundancia de mis errores.
Ahora, voy a arrancar las ilusiones que sembré a tu lado, me cansé de las quimeras, de los espejismos de hombres perfectos y de los delirios de amor próximo. De las calles utópicas donde algún día caminaríamos, de dormir y envolverme en ensueño, de ofuscarme cada vez que no te tengo.
Ya no quiero soñar a tu lado.
Estuve sumergida… pero ya salí a flote.
Quiero desaparecer de la tierra, quiero que desaparezca la tierra.
...
Ir a otro lugar; otra dimensión. Mi propia realidad, en la que
sea
feliz a tu lado.
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Porque nuestra historia lo vale todo, porque es de esas... que no tienen fin.
Publicadas por Francesca Etiquetas: gpd"El amor es como Don Quijote, si se vuelve cuerdo; muere"
Por eso mismo de forma insolente y bastante atrevida afirmo que no hemos muerto. Acá, en la nariz del mundo se respira la locura.
A veces, me gustaría devolver el tiempo y reconstruir las sonrisas dulces y la inocencia que alguna vez nos caracterizó. Me gustaría volver a hallarme envuelta en respeto y cariño por encima de todo. Sentir que confías.
Pero es eso mismo... no quiero vivir atada a un recuerdo, porque recordar no es vivir; es morir, es dormir. No quiero una realidad idealizada, ni vivir en la utopía que alguna vez creamos, al menos no sola. Ambos sabemos que todo ha cambiado, y que yo aún no me resigno... aún no lo acepto, lo sé.
Ahora cada vez que me apoyo en el papel para escribir-te se me secan los pensamientos y no surge más que un doloroso te quiero en medio de lágrimas y espinas.
Por que desde no-hace-mucho; amarte duele.
-flashback- El retorno mudo de lo que degradó el tiempo.
Por momentos, -cortos pero significativos- me gustaría aplicar un poco de olvido sobre lo que fuimos. Por momentos me gustaría olvidarnos.
Olvidar cada 10 de octubre y esos días que nos envolvían entre nubes invidentes; olvidar cada helado de mora y cada batido de yoguen. El viernes y el domingo de tantas semanas, así como los pantalones desteñidos, las gorras, los taches y los toques.
Olvidar el cine, los peluches y las chocolatinas de cien, los choco ramos de quinientos y los cinco-mil besos dados.
Me gustaría olvidar el sabor del arroz de tu abuelita y el catorce-avo piso, el ascensor, la buseta del colegio y el turco en que por primera vez... nos conocimos.
Así podría olvidar el brassiere morado, el hilo negro o la ropa interior roja que tanto te gusta. Olvidar el tercer piso, la finca... y tus manos tentando las mías.
Olvidar las camisetas blancas, los aretes negros, las perforaciones y los tatuajes. Las llamadas a toda hora; y las que duraban toda la noche. Olvidar los abrazos de 10 minutos, los gritos en la calle y las lágrimas incontenibles.
Tus labios, mi nariz, tus orejas... tu cuerpo, mi cuerpo.
Por momentos me gustaría olvidarnos y olvidar todo aquello que alguna vez nos perteneció. Llorar hasta que mis ojos se evaporen y la sangre se congele. Todo aquello que alguna vez nos perteneció, comienza a apagarse con un silencio roto, y con un hijueputazo al aire.
Nos hemos perdido en un mundo real, sin los masmelos, sin los ferreros, sin la matachita que estaba en medio de la camisa rosada, sin mi pelo claro, sin tu pelo oscuro.
Dejamos muchas cosas atras.
Y aun así no nos dejamos de lado, no te das cuenta?
Estamos el uno en el mundo del otro; en el de nosotros DOS y si hay algo que tengo claro es que no quiero olvidarte y que por mas que quisiera... no podría, y sabes? también te pertenezco.
Te pertenece cada parte de mi, cada poro de mi piel. El pelo rojo y lo salino de mis lágrimas. Te pertenecen mis labios, mi nuca y mi cuello en el instante que lo respiras lentamente.
Mis alegrías y mis rabias, mis muecas. No sabría si agradecerte, pero igual, te lo agradezco.
Porque hace cuatro años comenzó una de esas historias de amor que no tienen un final feliz, porque nuestra historia no tiene fin.
para qué
si cada vez que vienes me convences
me abrazas y me hablas de los dos
y yo siento que no voy
que el equilibrio es imposible cuando vienes
y me hablas de nosotros dos (...)
-En mi vida hay poco, pero es suficiente. Lo único que sé es que desde siempre mi corazón le ha pertenecido a él, y no porque en algún momento haya decidido entregárselo, sino porque me lo robó desde el primer momento-.
LO QUE SE GUARDÓ TRAS TUS OJOS, SE LIBERÓ CON UN SUSPIRO.
Mi cabeza se desgarra y en un instante se dispara...
como a l a r m a
como a r m a
-
-
Por suerte ya NO me afecta, como antes.
Algo se rompió en algún lugar.
-
-
-
Nombres propios, inherentes, tocantes y tan-relativos al amor.
- ese man es un niñito pa' voos, mel.
- ...
- es un petaco.
"El petaco" así comenzaron mis días junto a él y también las noches que no hace mucho se murieron muy cerca y detrás de mi. Noches que quedaron suspendidas en túneles característicos detrás del cielo, nada satisfactorios.
Me encantaba su mirada.
Por mucho tiempo estuve dispuesta a seguirlo en la oscuridad, sin importar lo que la sangre de la tierra murmuraba acerca de el. El frágil desplazamiento circular de su lengua me decía que seriamos dos en uno por siempre... no sé si era cuestión de sumarnos juntos, o restarnos al ser o dividirnos al no estar.
De alguna forma -supongo ingenua- creí en todo -en él- al no saber que un alma salia cobarde para enfrentarse a lo que no sobrevendria... para un futuro, presente ahora.
Ya luego y durante meses no supe que hacer parada sin él, cantando sin ganas y por fuera de ritmo, sin ayuda de nadie. También fuimos amigos de la vía incorrecta: rozamos lo entrañable, respiramos nuestro torso e incurrimos a una parte tangible que debimos vetar.
Al final del día estuve sola agarrada de raíz a un amor no-tan-crédulo, y aprendí que: el temor es el corazón del amor.
Aquí estoy yo;
Sentada en medio de la noche celando a la luna que llora en silencio.
