Y a lo mejor no
Publicadas por Francesca Etiquetas: Recordar no es vivir (punto), Respirame lentamenteJamás noté la perfección de tus pestañas, ni la forma en la que sonrío sin remedio cuando te veo dormir.
- Aun no logro entender cómo es que haces para tenerme así todo el tiempo
-¿Así cómo?
- Enamorada.
Y es que ebrio te ves más lindo, y tu corazón no para de pensar con cada latido involuntario, y tu piel se hace más suave y la vida se me desvanece en ganas con solo mirarte.
(excusas, TEAMO)
Una vez más despedazo una promesa en algún rincón de mi cuerpo. No hablaría de esto hasta que faltara un día, pero hoy cometo el error de que por arrebato he sido incapaz de silenciar el poder de los recuerdos, de los soplos que nos ha dado el tiempo, y de nuestra vida misma.
Me veo obligada a escribir sin remedio, para luego remediar lo escrito.
Estoy enloqueciendo. Es malo, lo sé. Y los segundos en el interior juegan con el destino y lo transforman sin vigilar dolores. Aun no estoy lista para los cambios, ni mi corazón está a la defensiva, así que llega el punto en que nada me detiene... pero ni mis pies, ni mis latidos me dejan avanzar.
Date cuenta, se nos acaba la piel.
Ser convicta de tus labios, para morir recluta en la cárcel de tu cuerpo.
Traeme junto con la noche,
mordizcos en la nuca y el roce de tu lengua delineando la curvatura de mi espalda. Apoderate de cada pensamiento ligero, de cada reacción inconsciente y del temblor de mis músculos fuera de control. Ya sabes como me pones.
Hagamos que todo resulte como esperábamos, hagamos el amor embriagados de ganas. Hazme cerrar los ojos, y llevame a otro lugar para soñar entre tus brazos, caminos verdes en países inalcanzables. Lugares inimaginables.
Comeme a besos, una vez más.
Me gustaría recordar cada palabra inspiradora que seduce mi mente por las mañanas, que el tiempo después de todo, no se desapareciera entre la arena. Apoyarme sobre una cobija a cuadros con el vientre apuntando al cielo, con los brazos extendidos sin prisa, ni esfuerzo, y poder comerme con la vista las estrellas sin desear perderme en la perfección de la luna, tras sus sombras o en su sugestivo silencio.
Me gustaría tener más confianza, y no desear tanto. Que el miedo que me inunda soportara la belleza, y mis ojos las lágrimas.
Me gustaría no desear tanto, y no pensar tanto. Caminar musitando frases perecederas por calles poco recurridas es para vagos, y yo soy una bohemia sin facha, sin pinta, sin alma. Cansada de chasquear los dientes como evidencia de que le temo a la vida si no estás conmigo.
Me gustaría no desear tanto,
Quisiera ver mi vida en tus ojos (...)
No se le ocurrió nada más, que decir mi nombre en voz baja;
Publicadas por Francesca Etiquetas: Respirame lentamenteDijiste
Los ciegos también sueñan, me enteré mientras con los ojos cerrados y por dentro, me derretía de ganas de hacer el amor.
- No te vayas,… hoy te voy a complacer a ti.
No tuve más remedio que cerrar los ojos, dejarlo susurrarme al oído y caer sobre la almohada alivianada por sus besos. Quedarme inmóvil al borde del vacío esperando suspenderme fascinada por la idea del siguiente roce de nuestras pieles semi-desnudas al aire.
Acepto que por un momento me molestó la idea de no poder mirar la sonrisa que reflejaba su rostro, o la forma en que frunce sus labios al gemir; sin embargo no me importó, pues poco a poco su lengua se fue deslizando por mi cuello y enredándose con mi alma sedienta de placer.
Un poco de alcohol no le cae mal al organismo, especulaba mientras rozaba la yema de sus dedos sobre mi pecho… y lo escuchaba pensar “tienes la forma perfecta y de vez en vez te pareces así en mis sueños”.
Me imagino que sí. Así; con la vida puesta en sus manos y sintiendo como un cuerpo inerte como el mío, sujeta una vida con sus manos. Así (?) Con la respiración cortada a más no dar… y con el tiempo derribado en el sillón.
Los colores del amor... déjame buscarlos en mi memoria.
Publicadas por Francesca Etiquetas: Respirame lentamente
-Recuerdo que las letras, los números y las palabras, se mezclaban
en nuestra piel con cada roce aparente. Sus gemidos se hacían tan altos que las figuras se distorsionaban en el aire haciendo los colores, vulnerables a mis oídos. -
mierc17
Aquí estoy yo;
Sentada en medio de la noche celando a la luna que llora en silencio.
